jueves, 5 de marzo de 2009

Las competencias básicas y el "aprender a aprender"

En la última reforma legislativa se incluye una importante novedad que está relacionada con uno de los mayores problemas en la formación de los alumnos: las competencias básicas.
Actualmente se discute mucho acerca del tema, con la pregunta de fondo de qué es lo más importante, desde el punto de vista funcional, que los alumnos deberían aprender para ser competentes a lo largo de su vida. Hay que recordar además, que hay un concepto fundamental en la enseñanza que debe marcar la acción docente y ser una idea fuerza a la hora también de programar la misma: me refiero al “aprender a aprender”. Por ejemplo aprender a estudiar (técnicas de estudio), aprender a buscar información (en internet, en bibliotecas, en enciclopedias…), aprender a explorar un libro para saber si se adecua a nuestras necesidades formativas…
Y en el corazón de todos estos aprendizajes están las habilidades relacionadas con las asignaturas instrumentales: la Lengua y las Matemáticas. Estas habilidades son básicas y esenciales para adquirir aprendizajes posteriores: mejorar la comprensión de textos no solo a nivel de vocabulario, sino de comprensión de estructuras y giros propios de nuestro idioma, aprender a pensar o aprender a ser ordenados y pacientes para resolver un problema. En la asignatura de Matemáticas los profesores nos encontramos con una enorme deficiencia en los alumnos: en general no suelen entender los enunciados de los problemas y cuando por fin los entienden (en muchos casos porque los explica el profesor) se bloquean porque no son ordenados en el proceso de resolución (no extraen los datos ni los ordenan en tablas, no hacen un esquema o croquis, no dividen el problema en otros más pequeños…).

Todo esto nos lleva no sólo a personas peor formadas académicamente, sino a personas dependientes de otras que les resuelvan problemas de la vida cotidiana como: contratar una hipoteca, interpretar un artículo periodístico, interpretar una factura, aplicar un descuesto o un incremento porcentual, realizar un reparto proporcional, resolver un problema informático (para el cual habrá que buscar información en internet, entender lo que se explica en una página web, etc.), rellenar una instancia…

Estas reflexiones deberían ser más que suficientes para que se entienda que el sistema general de formación en la escuela primaria y secundaria necesita ser replanteado, reformado y corregido a fin de que se posibilite el aprendizaje de calidad que comience desde la cimentación de lo básico para posibilitar un enorme abanico de aprendizajes posteriores que, en caso de que no exista esa base, se convierten en aprendizajes ficticios, pobres, menores y a veces mezquinos.

1 comentario:

maria dijo...

La verdad es que los alumnos de hoy en día necesitamos la ayuda constante de otras personas(como por ejemplo de profesores en el ámbito escolar) ya que en vez de aprender a hacer algo tan básico como pensar, sólo nos guiamos por las fórmulas o la teoría que aprendemos en el colegio o el instituto.
Por tanto, antes de aprender a cosas más difíciles como por ejemplo las ecuaciones tenemos que aprender a pensar para poder conseguir avanzar en nuestro aprendizaje.